¿Qué visitar en Milazzo?

Ya sea para unas largas vacaciones o sólo una escapada, Milazzo, en Sicilia, se presenta como una ciudad muy bonita (compara aquí los precios). Ofrece una larga lista de bonitos e interesantes lugares para visitar, sin contar la costa, una de las más largas de la región.

Si nos fijamos en su posición geográfica, podemos establecer que Milazzo es una ciudad importante desde el punto de vista turístico; de hecho esta localidad es el punto de partida en barco para dirigirnos a las islas Eolias.

Si nuestro punto de partida es la Riviera de Levante, en la que se encuentra el puerto, y nos dirigimos hacia el Cabo Milazzo y Punta Messinesse, prosiguiendo con la vuelta de la isla hasta llegar a la Rivera de Poniente, podremos admirar la costa, característica, por una parte, por sus rocas en las que rompen las olas, y por otra por las largas playas de arena.

Foto CC-BY-SA de Clemensfranz

                                                                         Foto CC-BY-SA de Clemensfranz 

De igual modo la ciudad resulta interesante por tantos motivos, sobre todo históricos y culturales: el casco antigua (parte poblada ya desde el siglo XIV a.C.) se encuentra en la zona alta, en la montaña, sin embargo la parte nueva de la población se ha desarrollado hacia la costa.

El castillo medieval domina ciudad. Fue construido por los Normando y más adelante fue restructurado y ampliado, en primer lugar, por Federico II, más adelante por los españoles. Cuenta con un precioso portal del siglo XIV con torres laterales.

Cerca de la fortaleza encontramos la antigua Catedral, de estilo barroco siciliano. Si nos adentramos hacia el centro histórico, aún rodeado parcialmente de murallas levantadas por los españoles, llegaremos a la Iglesia della Madonna del Rosario, s. XVI. Cerca de la iglesia podemos ver los restos del convento que en el pasado fueron la sede del Tribunal de la Santa Inquisición. Si proseguimos encontraremos el Santuario de San Francesco dónde podremos admirar la Virgen con el niño del artista Domenico Gagini.

Si nos dirigimos hacia la parte más moderna de la ciudad nos encontramos con la nueva Catedral, construida en los años 30 dónde se conservan, entre otras muchas cosas, los tesoros que se encontraban en la antigua Catedral.

La ciudad se extiende a lo largo de la península hasta el Cabo Milazzo dónde se encuentra el faro, desde el que podemos disfrutar de unas estupendas vistas. Cerca del Cabo Milazzo está el Santuario rupestre de San Antonio. Se dice que el Santo se refugió aquí tras su naufragio.

Sin desplazarnos de este lugar, en la parte occidental, es decir, cerca de la Punta Messinese, encontramos la Piscina de Venus o Lago de Venus. Se trata de una piscina natural, formada por rocas circulares. Llegaremos tras bajar unas escaleras de piedra de más de 200 escalones, no obstante el esfuerzo se verá recompensado por la gustosa temperatura del agua y por el paisaje del que podremos disfrutar, sobre todo durante la puesta de sol, con la islas Eolias en el horizonte.

En la parte de rocas encontramos varias cuevas, algunas visibles sólo desde el mar: la más grande es, sin ninguna duda, la Cueva de Polifemo, que se encuentra bajo el castillo. Encontramos de igual modo la Cueva del Oro, cerca de la Punta Messinesse y una pequeña cueva llamada “La Gamba di Donna” (La pierna de mujer).

Muy cerca de Milazzo, exactamente a 12 kilómetros, se encuentra la localidad de Santa Lucia del Mela con muchos monumentos que visitar, como el Palazzo Vescovile, la Catedral o el Castillo del s. XIV.

Los mayores atractivos de Milazzo siguen siendo su límpido y sus fantásticas playas.

 

 

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