Curiosidades de Mesina

La ciudad de Mesina es conocida, sobre todo, por el estrecho de Mesina: todos los que llegan desde el continente, para ir a Calabria o a Sicilia, pasan obligatoriamente por el estrecho.

De hecho, cada día y de manera continua barcas y barcos (click aquí)  llevan de un lado a otro personas, coches, camiones y mercancías varias. Ya nadie tiene miedo de los monstruos Escila y Caribdis de la mitología griega: la leyenda cuenta que ambos monstruos marinos controlaban el estrecho y afondaban las embarcaciones que osaban desafiarlos navegando por estas aguas.

Foto de dominio público

                                                                               Foto de dominio público

El estrecho conecta Reggio Calabria con Mesina, pero es el único vínculo entre ambas ciudades: la historia juntas ambas ciudades tanto en los orígenes de Grecia como en el pasado bajo la dominación romana, bizantina, normanda y española. Ambas ciudades sufrieron la misma suerte durante el terremoto de 1908, cuando fueron destruidas, pero sus habitantes se esforzaron de tal manera que la reconstrucción fue muy rápida. Otro punto en común entre las dos ciudades des estrecho, en esta ocasión mucho más agradable, es el magnífico pez espada que se pesca en sus aguas y que se cocina en las dos costas y que es sublime.

La costa del norte de Mesina nos ofrece estupendas playas de arena y hasta aquí no hay nada extraño. Lo que, por el contrario, es muy curioso es el nombre de algunas de estas zonas como por ejemplo: Paz, Contemplación y Paraíso. Es cierto que cuando se viene hasta aquí podemos quedarnos contemplando el fantástico panorama ( viendo aparte del azul del mar, perfectamente la costa de Calabria), disfrutar de “paz” y tranquilidad y sentirnos en el “paraíso”.

Este último nombre era el de la propiedad de un noble, rodeada por maravillosos jardines y árboles de cítricos, donde iban muchas personalidades; el nombre se extendió posteriormente a toda la zona. El nombre de Contemplación se debió, sin embargo, muy probablemente a la Virgen de la Contemplación.

Si nos dirigimos desde Mesina hasta el extremo nororiental del estrecho, es decir, hasta el cabo Peloro o punta del Faro, en donde el mar Tirreno se encuentra con el mar Jónico, encontramos dos lagos; el más grande, el lago de Ganzirri, se conoce como Pantano Grande. El más pequeño, el lago del Faro, se conoce como Pantano Piccolo. Estos lagos, unidos al mar mediante canales, tienes una biodiversidad enorme hasta tal punto que se han convertido en zonas protegidas.Desde el sigo XIX se descubrió que estos lagos podían convertirse en una fuente de sustento para sus habitantes gracias a la mitilicultura. De hecho, desde ese estonces se descubrió como cultivar almejas y mejillones. Actualmente está actividad se mantiene sobretodo en el Pantano Piccolo.

La ciudad de Mesina ha acogido a numerosos personajes famosos, sobre todo artistas: el celebérrimo pintor Caravaggio, tras su paso por Siracusa, residió en Mesina desde finales del 1608 hasta el verano de 1609. Desde luego esta bonita ciudad le sirvió de inspiración, puesto que este período fue muy fructífero para él desde un punto de vista artístico; recibió varios encargos tanto por la parte de os particulares, así como del ente público. De este estancia dejó fantásticos testimonios: l’Adorazione dei Pastori y la Risurrezione di Lazzaro. Estas dos estupendas obras pueden admirarse en la sala del Museo Regionale, donde se encuentran ademñas las obra de Antonello da Messina.

Sería un error considerar a la ciudad de Mesina como un lugar de paso; vale la pena, por el contrario, tomarse algo de tiempo para descubrir y apreciar esta fantástica localidad.

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